domingo, 6 de octubre de 2019

SE PUEDE: ¿juzgar o corregir a otro?







JUZGAR :Se denomina juzgar al acto mediante el cual se realiza una valoración de hechos y circunstancias a efectos de tomar una decisión con respecto a algo. El término es utilizado especialmente en derecho, cuando una o varias personas especialmente dispuestas a ello evalúan una serie de hechos con respecto a una persona, ya sea individual o jurídica, y llegan a una conclusión que devendrá en un fallo que deberá ejecutarse obligatoriamente. La noción de juzgar se aplica también al ámbito de la razón, en donde un juicio es una valoración de circunstancias, una comprensión determinada de la realidad que tendrá sus consecuencias en el comportamiento.

CORRECCION: Con procedencia en el latín, el término corrección hace mención al accionar y a los resultados de corregir. Este verbo, por su parte, refiere a rectificar o revertir un fallo o un error. Corrección es, por otra parte, la cualidad o la principal característica de quien es correcto. Por eso permite nombrar a aquel o aquello que carece de faltas o desperfectos. Acción y efecto de corregir
En lo personal creo que nunca debemos condenar a los demás o considerarnos moralmente superiores, pero estamos obligados como cristianos a corregir a los demás, y a dejar que los demás nos corrijan La corrección fraterna es un acto de AMOR, y una de las muchas formas de mostrar preocupación por la salud espiritual de los demás. A pesar de ser una práctica que se remonta a los tiempos de Cristo, ha sido “bastante olvidada” en nuestros días.
En Mateo 18,15-18, Jesús dice: ” Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano”.
Señalar las faltas de nuestros prójimos pueden ser un “gran servicio”, pero sólo si es por amor y por deseo de ayudarles a “caminar más rectamente por los caminos del Señor”. Además, antes de señalar las faltas de los demás, asegúrate de que estás preparado para dejar que los demás te corrijan.La reprensión cristiana “nunca debe estar motivado por un espíritu de acusación o recriminación”,
Siempre debe estar movido por el amor y la misericordia, y brota de una auténtica preocupación por el bien del otro”.“Quien quiere corregir a alguien tiene que estar dispuesto a ser corregido. Cuando ves que una persona recibe una observación y escuchas que responde con sencillez: ‘Tienes razón, ¡gracias por habérmelo dicho!’, te encuentras ante una persona valiente y con deseo de crecer”pues recordemos que el que reconoce su pecado y se aparta alcanza misericordia.

En una cultura relativista, la “corrección fraterna” puede parecer un juicio. Pero, de hecho, estamos llamados a hacer juicios sobre las acciones, aunque sólo Dios puede juzgar a las personas. Debemos darnos cuenta de que no todas las elecciones son buenas, y la corrección fraterna debería ser una consecuencia de ello.

En la cultura relativista actual, en la que muchos niegan la existencia de la verdad y el error, puede parecer inconcebible que una persona corrija a otra por actuar de forma equivocada.
Hoy dia reina una “dictadura del relativismo”.Los seguidores de esta dictadura son descritos por William Gairdner en The Book of Absolutes: A Critique of Relativism and a Defense of Universals.

El autor observa que las personas “educadas” hoy “prefieren distinguirse orgullosamente por la ausencia de opiniones y valores morales ‘rígidos’, por ser alguien ‘tolerante’ y ‘abierto’.

Esta persona generalmente profesará alguna variante del relativismo, o de ‘tu a lo tuyo y yo a lo mío’, como una filosofía personal.

Muchos en esta línea de pensamiento se consideran ejemplares de una iluminada actitud a la que la civilización le ha costado llegar, y si se les intima a ello, admitirán sentirse ligeramente superiores a todas esas pobres almas de las generaciones precedentes forzadas a plegarse bajo obligaciones morales y religiosas”.

Por otra parte, Cuando Cristo pide practicar la corrección fraterna, ofrece un procedimiento particular a seguir.

El pasaje de Mateo 18, 15-17 no sólo exhorta a la corrección fraterna, sino que incluso indica el procedimiento a seguir para corregir al hermano.

Cristo dice: ” Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano

“La exhortación de Nuestro Señor proscribe la murmuración o la queja de los demás sobre algo mal hecho. Al contrario, dice Jesús, lleva el problema al hermano que está cometiendo el pecado. Está mandando que el problema se resuelva primero a un nivel local”.

Aunque para muchos les: Es más fácil murmurar, desahogarse con alguien, pero “esto no encauza ni resuelve el problema, y mancha la reputación de esa persona”.

Pero si, como Jesús supone, ese hermano ignora la corrección dada individualmente, entonces deben encontrarse dos o más hermanos.: ir al siguiente nivel de autoridad: el testimonio de uno o dos testigos “da mayor peso a la situación”, dado que al menos dos personas están de acuerdo. Esto motiva más al pecador a corregir su camino.

Pero, además, tener que buscar a otros dos o tres “constituye un examen de la propia percepción del que corrige. Si el hermano ignora también a esos dos o tres, el próximo paso es llevarlo a la Iglesia – pues de nuevo, Jesús prohíbe murmurar en general.
Si la comunidad de la Iglesia está actuando con amor, y seguramente con el testimonio de tantos, el pecador se verá impelido a corregir sus caminos. “Tendrá muy difícil persistir en su negativa. […] No estoy hablando de una humillación pública sino de un intento de traer con amor a esa persona de vuelta”.

Con todo, finalmente, si persiste y debe ser tratado como un gentil o un publicano, debemos observa “y preguntarnos: ¿Cómo trata Jesús a los gentiles y a los publicanos?”.

Es verdad que los pecadores necesitan ser separados de la comunidad como “corrección amorosa”, ” pero Jesús da ejemplo de salir activamente en su busca, como el Buen Pastor, para que puedan ser devueltos a la comunidad.

Entonces continuo con la pregunta

¿UN CRISTIANO PUEDE, O DEBE JUZGAR?

Muchos cristianos indican que no se debe juzgar a otros, puesto que la Escritura misma lo prohíbe, y se fundamentan en los siguientes versículos en donde Jesús dijo lo siguiente:

Mateo 7:1 “No juzguéis, para que no seáis juzgados”

Mateo 7:3 “¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?”

Leyendo sólo estos versículos parece que no hay que juzgar, pero Jesús mismo también dijo, cuando una multitud lo juzgaba por sanar en el día de reposo, lo siguiente:

Juan 7:24 “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.”

Jesús no dijo que no lo juzgaran, sino que lo juzgaran con justo juicio y no según las apariencias, y así precisamente es como debemos juzgar los cristianos con justo juicio y no según las apariencias, pero entonces ¿Se contradice la Escritura? ¿Se contradice Jesús? ¡En ninguna manera! Vamos a analizar los dos versículos mencionados, pero juntos, porque pertenecen a un mismo pasaje:

Mateo 7:1-5 “No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. 3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo dirás a tu hermano: ¿Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 5 !!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.”

Vemos que, leyendo ese pasaje, Jesús no se contradice, lo que Jesús enseña es que no hay que ser hipócrita cuando se juzga, no puedes ser un adultero y decir a tu hermano que no robe, porque ambos están en pecado, primero usted deje de adulterar, arrepiéntase de corazón y pida perdón a Dios y luego, ya que anda en santidad, puede ir a ayudar a su hermano diciéndole que robar está mal. Dice saca tu viga y luego saca la paja del ojo de tu hermano, no dice, saca tu viga y no le digas nada a tu hermano. Jesús no se contradice cuando en el libro de Juan 7:24 dijo que juzguen con justo juicio, al contrario confirma el pasaje de Mateo, indicándonos que para poder juzgar debemos primero andar en rectitud, y si no, que no juzguemos porque seríamos hipócritas.

Otra de las cosas que se enseñan en el pasaje, es que, así como usted juzgue, así será juzgado. Si usted juzga duramente a su hermano, por ejemplo, porque le mintió una vez y por otro lado usted comete una falta semejante contra otro hermano, mejor ni le diga nada al que le mintió y perdónelo, porque con la misma dureza con que usted lo está juzgando a él, así será juzgado usted

por su falta similar. Esto podemos verlo en estos otros pasajes:

Romanos 6:1-6 “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. 2 Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. 3 ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? 4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? 5 pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, 6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras”

En estos pasajes se hace una advertencia muy seria sobre juzgar a alguien por algo y estar haciendo lo mismo, al hacer esto una persona se condena a sí misma, un ejemplo es si juzgas a alguien por fornicar y tú mismo fornicas, no te engañes, “¿Cómo escaparás del juicio de Dios?”

La Escritura nos advierte que no debemos juzgar a los débiles en la fe:

Romanos 14:1-4 “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. 2 porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. 3 el que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. 4 ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.”

Cuando una persona es débil es su fe no se le debe juzgar, se le debe recibir, no para juzgarla si no para ayudarla, no para contender sobre opiniones con él, si no para mostrarle la verdad y traerlo a los pies de Cristo.

En el siguiente pasaje Pablo lo confirma, al afirmar haber juzgado, no a las personas que están en el mundo, si no a los que se llamaban a sí mismos hermanos, pero andaban en fornicación:

1 Corintios 5:1-3 “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. 2 Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? 3 ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. “

En esta parte del pasaje vimos como Pablo juzgó “he juzgado al que tal cosa ha hecho”, Pablo más adelante aclara que no está hablando de los fornicarios del mundo, a esos más bien hay que hablarles la verdad y no contender con ellos, ni juzgarlos, si no traerlos a la verdad en Cristo, Pablo a los que juzgó fue a los que se llamaban hermanos y estaban dentro de la congregación:

1 corintios 5:9-11 “9 Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; 10 no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11 más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.”

Este pasaje es muy importante porque nos confirma que al débil en la fe no se le juzga, porque a ellos hay más bien que presentarles el Evangelio y decirles que es y que no es pecado, veamos otro ejemplo esta vez con Jesús:

Juan 8:7 “Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.”

El pueblo quería apedrear a una mujer fornicaria, tomar el juicio de Dios en sus manos y matarla por su pecado, en vez de tener compasión de ella y mostrarle el camino recto y todos los que la querían apedrear eran pecadores igual que ella, Jesús da un gran ejemplo que al débil en la fe no se le debe juzgar si no ayudarlo, después le dijo yo tampoco te condeno, ve y no peques más:

Juan 8:11 “Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.”

Muy diferente es cuando un hermano de la congregación, que, conociendo la verdad, anda en pecado, lo que nos queda es orar por él, porque ni siquiera debemos juntarnos con tales, a ellos fue a los que Pablo mencionó que juzgo.

Es más, la Escritura nos manda a hacer lo siguiente cuando un hermano persiste en pecar:

1 Timoteo 5:20 “A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.”

Si no hay que juzgar entonces ¿Cómo podemos reprender a los que andan en pecado delante de todos como se indica en el versículo anterior? ¿El mismo Jesús juzgó a los Escribas y Fariseos delante de todo el pueblo? Jesús también había explicado antes como se debe reprender al hermano dentro de la congregación:

Mateo 18:15-17 “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.”

Así es, si un hermano peca contra ti o persiste en pecar, hay que hablar primero con él, si no hace caso entonces ir con dos o tres hermanos como testigos, si persiste, entonces denunciarlo a la Iglesia y si aun así persiste no tenerlo más como hermano.

Eso dice Jesús, pero tú, en cambio, dices no deben decir nada, están pecado por juzgar y menos denunciarlo públicamente, eso no se hace. Tú dices no hay que juzgar a los hermanos, pero Jesús dice que hay que hacerlo con justo juicio, no por apariencias y hasta enseña los pasos para reprender justamente a alguien cuando peca. ¿Tú que dices que no hay que juzgar vas a seguir contradiciendo a Jesús?

Hay cristianos que, aunque sepan que un Pastor, por ejemplo, roba y engaña a su pueblo, se quedan allí por temor, pero entonces no están siguiendo la Palabra de Dios, porque la Escritura nos manda a apartarnos de los que toman la piedad como fuente de ganancia:

1 Timoteo 6:5 “disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.”

Te pregunto, tú hablas de tener piedad, misericordia, que Dios es el que juzga y eso es excelente y es cierto, ¿Pero, realmente eres piadoso y misericordioso con tus hermanos? a esta altura podrás decir, muy bien debemos ayudar a nuestros hermanos a salir del pecado, debemos corregir justamente para que los hermanos no caigan en manos del pecado, hay gente que dice ¿Por qué dicen nombres y apellidos eso es pecado? O usas la frase “Hay que denunciar al pecado, pero no al pecador “, hay personas que usan esa frase casi como que fuera bíblica, pero no lo es.

hago una pregunta: ¿Entonces tú consideras que Pablo, Apóstol, elegido por el mismo Dios, ¿era un pecador? Tú respuesta será ¡NO! Muy bien, Pablo juzgó con nombres, no denunció solo el pecado, denunció al pecador dando su nombre: por ejemplo.

2 Timoteo 4:9 “Procura venir pronto a verme, 10 porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galaxia, y Tito a Dalmacia. 11 Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. 12 A Tíquico lo envié a Éfeso. 13 trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos. 14 Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. 15 Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras. ”

En este pasaje Pablo juzga a Alejandro el calderero, si según tú no hay que juzgar con nombres, también menciona que Demas lo ha desamparado. ¿Por qué Pablo lo hizo? ¿Sólo a Alejandro denunció Pablo? NO, veamos:

1 Timoteo 1:18-20 “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, 19 manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, 20 de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.”

Pablo le escribe a Timoteo y le dice que se cuide de Himeneo y Alejandro, Pablo denuncia que ellos naufragaron en la fe y los entregó a Satanás para que aprendan a no blasfemar. Pablo le dice que se cuide de ellos y que luche por mantenerse en la fe y buena conciencia,

Hechos 20:29-38 “29 Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. 30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. 31 Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. 32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. 33 Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. 34 Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. 35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. 36 Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos. 37 Entonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban, 38 doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no verían más su rostro. Y le acompañaron al barco. “

Mateo 7:15-23 “ Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20 Así que, por sus frutos los conoceréis. 21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

¿Cómo los hermanos, más aún los hermanos recién convertidos, se pueden guardar de ellos si nadie los denuncia? ¿Y tú misericordia por ellos? Veamos lo que está en el libro de Juan:

1 Juan 2:19 “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.”

Así es, si salieron es porque estaban dentro de la congregación, falsos maestros, falsos apóstoles, que

se disfrazan como Apóstoles de Cristo: y no les gusta ser corregidos ni sujetarse a nadie

2 Corintios 11:12-15 “12 Mas lo que hago, lo haré aún, para quitar la ocasión a aquellos que la desean, a fin de que en aquello en que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros. 13 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. ”

La Escritura nos manda a contender contra estos engañadores, a contender por la fe que ha sido dada a los santos:

Judas 1:3 “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido nesesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.”

A Jesús no lo querían matar los escribas y fariseos por predicar un Evangelio de paz y amor, por el contrario, lo querían matar porque Jesús los denunció abiertamente ante todos, duramente, poniendo en evidencia delante de todos sus engaños, vamos a ver parte de los versículos de Mateo 23 donde Jesús los denuncia fuertemente:

Mateo 23:13-34 “Mas !!ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. 14 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, ¡hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación. 15 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, ¡hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros. 16 !!Ay de vosotros, ¡guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. 17 !!Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? 18 también decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. 19 !!Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? 20 pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; 21 y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita; 22 y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él. 23 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, ¡hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. 24 !!Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! 25 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, ¡hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. 26 !!Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. 27 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, ¡hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que, por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 28 así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. 29 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, ¡hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, 30 y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas. 31 así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas. 32 !!Vosotros también llenad la medida de vuestros padres! 33 !!¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? “

¿Tú qué dices no hay que juzgar, que le habrías dicho a Jesús cuando dijo todo esto? Recordemos que los fariseos y escribas eran los líderes religiosos de ese tiempo, Jesús no atacó a los adúlteros, ni a fornicarios que no conocían el Evangelio, más bien, tuvo misericordia de ellos, pero a estos hombres religiosos que engañaban al pueblo los atacó con todo, por eso buscaban matarle y ¿Tú sigues diciendo, no hay que juzgar, no hay que tocar al ungido, no se debe hablar del hermano, no juzgue que Dios es el que juzga? ¿No den nombres es pecado?

Amado hermano, es tiempo de obedecer a Jesús y juzgar con justo juicio, no al débil en la fe, si no a los hermanos, pastores, apóstoles los falsos cristianos que engañan al pueblo y no entran al cielo ni dejan entrar a otros.

2 tesalonicenses 3:14-15 “Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence.15 Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano. “ Se les amonesta para que vuelvan al camino verdadero.
Finalmente debes tener claro que:  en :

Salmos 119:60 dice  “La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.”

No se puede mutilar la Biblia para enseñar doctrinas erróneas: siempre he dicho que debemos ser muy cuidadosos de poner a decir la biblia lo que no dice, pero mucho mas en poner por practica lo que si.
entonces¿ es importante juzgar justamente?
Juzgar justamente es crucial para no ser engañados por falsos maestros y exaltar la verdad.
Casi al final del Sermón del Monte, Jesús advierte sobre los falsos profetas. Sus enseñanzas dan por sentado que es necesario juzgar bien y con sabiduría (Mateo 7:15-23).
Más aún, Jesús felicita en Apocalipsis 2:2 a la iglesia en Efeso por haber juzgado y sacado de entre ellos a los falsos maestros, y en el mismo capítulo regaña a la iglesia en Pérgamo por no haber hecho lo mismo (14 -15).
Además, en la Biblia también podemos ver cómo en 2 Timoteo 3 el apóstol Pablo describe y juzga a la clase de personas con las que no debemos juntarnos, y en 2 Timoteo 4:1-5 instruye a Timoteo en la importancia de corregir y reprender lo que esté mal.
Juzgar justamente es crucial  y parte de amar a la iglesia. En la iglesia de Corinto había un hombre que tenía sexo regularmente con su madrastra y todos los sabían. Pablo le escribe a esa iglesia que deben sacar a esehombre de la congregación, y que no deben relacionarse con personas que dicen ser creyentes pero viven como si no lo fueran (Puedes leer todo esto en 1 Corintios 5).

¿Por qué Pablo les exhorta eso? Entre algunas razones, porque no sacar a ese hombre sería peligroso, ya que fomentaría pecado en la congregación (lo dice Pablo en el mismo capítulo) y eso es no es amar, y porque el mundo está viendo a los cristianos.

“Es clave que los verdaderos cristianos se desliguen de los falsos si queremos impactar al mundo”

Una de las mayores necesidades de la iglesia de hoy es el discernimiento. Es clave que los verdaderos cristianos se desliguen de los falsos si queremos impactar al mundo. Los falsos cristianos son el mayor obstáculo para el evangelio auténtico. Necesitamos saber que una iglesia donde se toleran vidas sin santidad no es una iglesia es un club.

                                                    Atentamente: YASMIN, H..B
                                                   DIRECTORA: E.D.I.E.B.L.V